El mejor momento de adquirir casa propia.

Debido a la gran cantidad de subsidios VIS y al ajuste de precios en no VIS, el ministro Malagón cree que hay buenas condiciones para comprar vivienda.

El ministro de Vivienda, Jonathan Malagón, habló con Al Paredón sobre la satisfacción que le genera la responsabilidad de ser ministro, al tiempo que explicó cómo se ha desarrollado la política de su sector y dijo que “indiscutiblemente estamos en el mejor momento de la historia de Colombia para comprar una casa”.

¿Cómo le ha parecido este cargo en esta nueva cartera?
Yo he tenido la fortuna de trabajar en el sector público, en el sector privado, en los centros de pensamiento, en la academia. Para mí nada ha sido tan gratificante como el honor de servirle a mi país desde el Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio por varias razones.

La primera de esas es que este es el ministerio del agua, no solamente de las ciudades. Hoy más de cinco millones de colombianos no tienen acceso al preciado líquido, entonces, no solamente es un tema de la derrota de la pobreza, sino también de la dignidad. Segunda, la vivienda: el gran sueño de las familias colombianas, y la materialización de la movilidad social y de la clase media pasa por la tenencia de una vivienda digna.

Queremos hacer de Colombia un país de propietarios, cumplir esa meta también es un gran incentivo y una gran motivación personal. Pero hay un elemento extra, yo lo consideraría un tercer elemento que a mí me hace muy feliz, y es tener la oportunidad de trabajar bajo el liderazgo del presidente Iván Duque. Yo llegué a este puesto producto de simplemente meritocracia, sin ningún tipo de cálculo ni componenda política.

Él es un Presidente que le demostró al país que una persona joven y de provincia, como yo, podía llegar a puestos de esta naturaleza. Entonces, a mí me genera muchísima ilusión poder trabajar bajo el liderazgo de una persona que está refundando la forma en que se hace política en este país.

¿Cómo es la política de vivienda del Gobierno Duque?
La política de vivienda del presidente Iván Duque tiene tres elementos. El primero, reducir el déficit cuantitativo. Eso tiene dos elementos, un primero, es construir las viviendas. Queremos que se construyan 520.000 viviendas de interés social (VIS) en cuatro años. Es más de un 14% en relación a las que se construyeron en el cuatrienio anterior y es lo equivalente a hacer cuatro veces una ciudad como Valledupar u ocho veces una ciudad como Popayán o como Tunja.

Pero también es importante que la gente tenga cómo comprarlas. Entonces, para eso tenemos desplegado el programa de subsidios más importante en la historia de este país. El programa Mi Casa Ya, que fue tan exitoso en el Gobierno anterior, continúa; lo profundizamos en el número de subsidios, pero también le creamos un módulo que se llama Semillero de Propietarios, que permite que aquellas familias que ganan menos de dos salarios mínimos puedan ahorrar para su cuota inicial. Entonces, muchos subsidios y una gran producción de vivienda de interés social.

La buena noticia es que con corte a marzo de este año, cursado más o menos 14% del periodo de gobierno, llevamos 13% de la meta. Vamos bien y vamos acelerando, cada día se entregan cerca de 100 subsidios.

Segundo gran pilar: los mejoramientos de vivienda. En Colombia no solamente necesitamos hacer más casas, sino que hay 1,1 millones de familias que, aunque tienen casa, se les está cayendo a pedazos. Queremos hacer 600.000 mejoramientos tanto de vivienda como de barrios de la mano del DPS y del Ministerio de Agricultura.

Y hay un tercer elemento que para nosotros es importante y es la vivienda No VIS, la vivienda de alto valor. Ahí, más que subsidiar la vivienda de alto valor, tenemos un grupo de medidas paramétricas de reactivación del sector, porque queremos que se construya cada vez más y más vivienda independientemente de su vocación, porque casi que toda vivienda es social, porque la vivienda de alto valor es intensiva en mano de obra, genera Producto Interno Bruto y también moviliza más de 22 sectores.

¿Es hora de comprar vivienda en Colombia?
Indiscutiblemente. Creo que estamos en el mejor momento de la historia de Colombia para comprar una casa por varias razones. Primero, si estamos hablando de vivienda VIS tenemos desplegada la mayor cantidad de subsidios que hayamos tenido. Segundo, tenemos oferta que llega a todas las ciudades con muy buena capilaridad; y tercero, tenemos condiciones extraordinarias en materia de liquidez.

¿En la práctica qué quiere decir esto para los ciudadanos? Que la presión que reciben a través del financiamiento en las cuotas mensuales es relativamente bajita, y hoy se puede sustituir en la vivienda de interés social muy fácilmente lo que se paga de arriendo por lo que se paga por una cuota para ser propietario.

En la vivienda No VIS tenemos también elementos importantes. Tenemos un cambio en los parámetros de financiamiento, tenemos unas garantías del Gobierno que les permiten a las familias acceder más fácilmente al crédito, pero también tenemos 8.500 unidades que se han ido acumulando durante los últimos años, que para el consumidor y el comprador representan es una gran oportunidad, ¿por qué?, porque la corrección de precios vuelve muy competitiva las ofertas.

¿Cómo ampliar esta cobertura a través del Fondo Nacional del Ahorro?
El Fondo Nacional del Ahorro es una entidad maravillosa. Por supuesto que tiene muchas cosas por mejorar, en particular los tiempos de los desembolsos; pero el Fondo Nacional del Ahorro desembolsa por año 20.000 créditos de vivienda, que es lo equivalente a tomar toda una ciudad como Sogamoso y darle a todas las familias un crédito.

Esta entidad ha avanzado de manera muy decidida en su fortalecimiento patrimonial. El año pasado fue el primer año en que un banco de esta naturaleza da pérdidas. Este año ya se ha logrado sanear financieramente y la verdad es que el fortalecimiento financiero de esta entidad lo que va a permitir es tener cada vez más y más desembolsos en tiempos más competitivos.

La meta es que el Fondo Nacional del Ahorro pueda aumentar por lo menos en un 50% su capacidad de desembolso y, así, cada vez más familias puedan, a través del banco público y de los bancos privados, comprar finalmente una vivienda.

Finalmente, cuando usted estaba en Fedesarrollo fue columnista. ¿Le hace falta, le gustaría volver a tener esa columna?
Yo tenía una columna de opinión que era bastante crítica. Reflexionaba mucho sobre el qué hacer, sobre el deber ser de la política pública. Déjeme decirle una cosa: es mucho más fácil opinar que ejecutar. Por supuesto que quisiera volver. Extraño mi labor de columnista. Espero que me tengan en cuenta una vez salga del ministerio. Ojalá me vuelvan a abrir un espacio. Creo que si vuelvo a escribir seré menos duro, seré más ponderado.

Ahora que estoy del otro lado, leo con muchísima atención las columnas de opinión. La verdad es que Colombia tiene entre sus activos un acervo de columnista de muy buen nivel que siempre, de manera constructiva, están tomándole la temperatura de lo que pasa al país en todos los sectores. Leo con atención las columnas que tienen que ver con vivienda y utilizamos eso como un insumo más para mejorar el diseño de nuestras políticas.

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